La Dimensión Espiritual de la Orden

No podemos concebir la acción del Ser Humano sin su dimensión espiritual, que es el misterio de su creación y de su finalidad.
La espiritualidad debe ser encarnada y tener una influencia concreta en el mundo. Si la espiritualidad no tiene como objetivo irradiar a través de quienes la encarnan y tener una influencia en el siglo e iluminar al mundo, no es más que una ilusión.
La Orden no concibe el misterio del Ser Humano y su dimensión espiritual sin la realidad concreta de su aplicación, la cual debe pasar por actos y realizaciones que permitan al Ser Humano la libertad de sus elecciones, y que éstas sean su expresión y la libertad de asumir su vida y su destino en las mejores condiciones posibles; para que lo que la vida ofrece por vivir sea el terreno sobre el que pueda florecer la consciencia y puedan desarrollarse los frutos de esta consciencia.
Por su naturaleza, la Vía del Entendimiento se expresa en primer lugar sobre el tema de la espiritualidad, y deriva a continuación sobre otros temas.

Las religiones se han expresado en sucesivos tiempos de la historia, de forma complementaria y siempre bajo estructuras y representaciones del mundo diferentes, de los que cada una ha librado una parte del mensaje para la comprensión, la representación y el reconocimiento del Ser Humano y del Divino, que hoy es necesario expresar en el presente de la Tierra y de los hombres y mujeres que la habitan, a fin de revelar al Ser Humano otra dimensión de sí mismo : la universalidad, a la cual la consciencia, de la que está dotado, le pide acceder.
En el campo de las ciencias (matemáticas, física, astrofísica, medicina, psiquiatría…) y de las ciencias humanas, la Orden da acceso a conocimientos generales sintetizados que deben permitir reconciliar y revelar la complementariedad de las distintas escuelas teóricas y prácticas. Estas reconciliaciones podrán desembocar sobre nuevas revelaciones, nuevas comprensiones y nuevas prácticas, más productivas para un contexto favorable al desarrollo y a la expresión de la vida en todos sus reinos y en todas sus facetas.
La expresión que debe tener hoy en día la Orden es la de encarnar la actualidad más puntera, diseñar e indicar la vía del progreso del Ser Humano.
La Orden tiene como objetivo dar a los hombres y mujeres, a través de la conciencia y el conocimiento que les permite tener del mundo, los medios para elegir su futuro y realizarlo.