Cuando se observa el universo y sus componentes desde lo infinitamente pequeño a lo infinitamente grande, no podemos constatar más que el Orden se halla en todo y lo preside todo. La palabra Orden toma entonces toda su potencia y su significado.
La Orden en el mundo físico es en sí misma una entidad constituida por un colectivo de hombres y mujeres provenientes de todos los horizontes del planeta.
Lo que reúne a estos hombres y mujeres, es una visión común sobre la vida, las cosas y el mundo, un deseo de progresar en el camino espiritual conservando su personalidad, su identidad, el culto de su religión, y su libertad de pensar, actuar y crear.

Lo que les reúne es la decisión de participar en la construcción del futuro, siendo conscientes de que éste depende de lo que se haga en el presente.
La Orden no interviene en política y no influye a los políticos. Se sitúa más allá de los partidos y de las religiones. Encarna la Vía del Entendimiento. Su finalidad es ayudar a los hombres y mujeres a nivel del colectivo cualesquiera que sean su religión, su país y su continente. Su trabajo es de naturaleza espiritual y energética a fin de actuar sobre las «tramas negativas» generadas por las guerras, atentados, revoluciones y todo tipo de desórdenes. Estas acciones van a poder calmar las tensiones y hacer que los seres que han sufrido estas violencias reencuentren la paz en sus corazones para después poder hacer su elección con total independencia.

La Orden enseña el lenguaje y el resentir energético, así como el trabajo sobre las fuerzas de la tierra que generan cataclismos (terremotos, erupciones volcánicas, tornados…), a fin de que las consecuencias resulten aminoradas y que las personas sean ayudadas y socorridas.

¿Por qué la Orden decide expresarse hoy?

¿Por qué nos hacemos públicos tras siglos de silencio?

El resurgimiento de la Orden tuvo lugar en Europa, en 1952. Durante más de 60 años sus enseñanzas han sido difundidas a grupos de Iniciados y sus acciones han permanecido secretas. Todos estos años de secreto han preparado un nuevo tiempo en el que este conocimiento será puesto en acción para todos.
¿Quién puede participar a esta acción? Todos aquellos que tengan el deseo de ser un ejemplo y ser dueños de su vida.
Aquellos que han decidido que los fracasos del mundo en el que vivimos –morales, ecológicos, financieros y humanos– son inaceptables, aquellos que han decidido actuar para la Universalidad, la Consciencia y la victoria del Espíritu.

A todos aquellos que reconocen estos valores, a todos aquellos que desean crear un nuevo mundo,
¡Bienvenidos a la acción!

¡Bienvenidos a la Orden!